Existen documentos que cuentan como monarcas españoles sentían predilección por el popular cocidito madrileño. Tanto Carlos I, famoso por su afición a la abundante y buena mesa, como su hijo Felipe II han dejado constancia de su predilección por este plato de contundente valor calórico y proteínico.
Y como se acerca el invierno, apetece comer platos con mayor aporte calórico, por aquello de resistir al frío, así que aquí va nuestra receta de este consistente plato.
Cocido madrileño
Ingredientes (para 6 personas)
400 gr. de garbanzos
400 gr. de morcillo
¼ de pollo
1 hueso de jamón
1 hueso de rodilla
1 hueso de caña
150 gr. de tocino fresco de cerdo
100 gr. de chorizo (de guisar)
1 morcilla de cebolla
1 repollo pequeño
3 dientes de ajo
2 patatas
2 zanahorias
Preparación
La noche anterior, ponemos en remojo los garbanzos en agua templada con sal. En una olla grande, vertemos 2 litros de agua y agregamos el morcillo, el tocino, y todos los huesos previamente lavados. Dejamos hervir retirando la espuma de vez en cuando.
Escurrimos los garbanzos y los introducimos en la olla con una red. Su tiempo de cocción varía según su calidad pero suele oscilar entre 2 y 3 horas. Dejamos cocer a fuego lento. Lavamos y picamos el repollo cociéndolo seguidamente en el caldo del cosido con la morcilla y el chorizo.
Cuando estemos a mitad de la cocción, agregamos las zanahorias y las patatas lavadas y peladas pero enteras además añadimos el cuarto de pollo y la gallina. Dejamos cocer. Una vez estén tiernos los garbanzos, sacamos el caldo y hacemos la sopa con fideos, sémola o arroz, siempre al gusto y la servimos en primer lugar. Sofreímos los ajos y agregamos el repollo.
Servimos los garbanzos junto con las carnes troceadas y las verduras, como un segundo plato. Y ….. Buen provecho!